MANUAL DE BOLSILLO PARA ENTENDER EL FENÓMENO SLATER

Fuente: Prensa Quiksilver Argentina

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Slater sobrevolando Tahiti. Foto: Timo.

Fue cuestión de días, bastó un paréntesis para masticar la bronca causada por la falla en la calculadora de ASP para festejar por segunda vez el onceavo título del surfista más grande de todos los tiempos. Lo más curioso de esta nueva gesta de Kelly Slater fueron sus declaraciones al referirse a su edad, un tema que le quita el sueño a todos los fanáticos de “The King” como así también a sus rivales, pero no a él, y por lo que dejó deslizar no sería raro verlo a los 50 surfeando y compitiendo en plena forma.

Mientras las nuevas generaciones amenazan con tomar el centro de la escena y Brasil se torna la amenaza más concreta del mundo del surf, Kelly Slater sigue siendo el único estadounidense que se encuentra a la altura de las circunstancias en el ASP World Tour, con solo mirar el ranking uno se da cuenta que la actualidad del surfing de los Estados Unidos no es de lo mejor, de los siete riders del país del norte que están en la elite, el único que aparece en el Top 10 es “Slats”.

 

GÉNESIS DE UN CAMPEÓN

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En el agua están las respuestas. Foto: Chauche.

Desde siempre la televisión norteamericana se ha encargado de tener a mano una serie para marcar a fuego una época, década o simplemente para enseñarle al mundo el “American way of life”, doctrina tan ejemplificadora y salvacionista como las acciones de Frank Poncharelo y Jon Baker. En los 90, Baywatch fue la serie de quienes recorríamos la adolescencia…Playa, olas, sol, las chicas de California, surf y Pamela Anderson.

En aquella serie aparecía un surfista profesional llamado Jimmy Slade, una especie de nómade en busca de olas al comando de una Van amarilla, corría el año 92 y la incipiente fama de Slade quedaría opacada por la brillante carrera de Kelly Slater, real identidad del ficticio Slade.

Robert Kelly Slater nació el 11 de febrero de 1972 en Cocoa Beach, Florida (Estados Unidos) y a los cinco años comenzó a surfear en las playas de su ciudad. Desde sus primeros pasos en el mundo del surf demostró que su talento natural sería el encargado de llevarlo bien lejos. Antes de ingresar en el surf profesional se consagró campeón en seis oportunidades del tour de la Asociación de Surf del Este.

“Kelly Slater in Black and White”, película producida por Quiksilver (principal sponsor de Slater) fue una especie de presentación al mundo de un fenómeno que ya se conocía en las revistas especializadas. En Argentina MDQ Surf TV fue el encargado de ponerlo en pantalla. Por aquellos años no había internet y la única manera de enterarse era a través de las revistas importadas, siempre y cuando si conseguías a alguien que las traiga de afuera, o sentándote los jueves a las 19:00 a ver MDQ. Esto último si vivías en Mar del Plata.

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Otro pasaje del último Billabong Pro Tahiti. Foto: Timo.
1992 fue el comienzo de una saga de títulos mundiales que al día de hoy parece no tener fin, con veinte años Slater se convirtió en el campeón mundial ASP (Asociación de Surfing Profesional) más joven desde que el tour comenzó a girar en 1976.

Un año después, los hawaianos tuvieron en Derek Ho a su primer campeón mundial antes de la arremetida imparable del hombre de La Florida.

EN 5 AÑOS PULVERIZA TODOS LOS RECORDS

Después de su primer título de campeón mundial y con la tranquilidad de alcanzar el propósito que muchos de sus rivales seguían buscando, Slater se encargó de elevar su fama hasta la altura de su surfing. 1994, 1995, 1996, 1997 y 1998 fueron los años dominados con maestría por el responsable de opacar a otros talentosos como Sunny García (Hawaii), Rob Machado (USA) y Mark Occhilupo (Australia) entre otros.

Pero más allá de la marca imborrable dejada en la década de los noventa, la tarea de Slater va más allá de sus logros personales, su contribución al crecimiento del surf como deporte es uno de sus máximos legados. Su fama, su enorme exposición en los medios y su sobresaliente conducta como deportista y ser humano, ayudó a popularizar el deporte en lugares donde el surf era un hobby de verano o un deporte menor.

THE SURFERS: SURF Y MÚSICA CON AMIGOS

En 1998 Kelly Slater, Rob Machado y Peter King se juntaron bajo el nombre de The Surfers y editaron a través de Sony un álbum titulado “Songs from the Pipe”, en Argentina fue un disco que pasó casi inadvertido debido a la escasa difusión, como era de esperar, las radios de los más votados no lo tenían a Slater como cantante y violero.

El trío se despachó con un buen disco y realizaron varias presentaciones en vivo por distintas ciudades de Estados Unidos. Australia, Never, If, Cause it’s me, Going, Not your slave, Spill, Alone by a tree, Hawaii, Anything from you y Two gether son los once tracks que se pueden escuchar en Songs from the Pipe.

HASTA LUEGO

Después de la primera gran cosecha, el máximo referente del team Quiksilver se tomó un tiempo para descansar de las competencias. Durante ese paréntesis competitivo que fue de 1999 al 2002 se dedicó a viajar por diferentes olas del mundo.

Un buen registro de aquellos años se puede ver en “The September Sessions”, película dirigida por el músico- surfista Jack Johnson y producida por el propio Slater.
Filmada en 16 milímetros, la película muestra algunas de las cosas que ocurren cuando la única preocupación pasa por buscar buenas olas en cualquier parte del mundo. Junto a “Slats” (uno de los tantos sobrenombres de Slater) aparecen en acción Brad Gerlach, Rob Machado, Shane Dorian y Luke Egan.

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Kelly con sus armas enfundadas. Foto: Timo.

REGRESO Y NACIMIENTO DE UNA RIVALIDAD

El regreso a la competencia coincidió con una de las más duras y celebradas rivalidades en la historia del surfing: Kelly Slater – Andy Irons. El hawaiano Irons había comenzado el nuevo milenio demostrando que sería uno de los grandes, y eso quedó plasmado en sus títulos del 2002, 2003 y 2004.

La magia del campeón estaba intacta, pero la nueva generación de surfistas estaba preparada para hacerle las cosas un poco más difíciles que en la década pasada. La muerte de su padre en el 2002 fue un golpe duro, al año siguiente volvió al plano competitivo y no lo hizo nada mal, terminó el año como sub campeón.

Con recordadas batallas con el mayor de los hermanos Irons, finalmente en el 2005 logró estremecer al mundo con su histórico séptimo título mundial. Si Slater con seis coronas era una celebridad, este nuevo título lo colocaba en el Olimpo de los semidioses del deporte.

Las revistas especializadas gastaron ríos de tinta para describir la nueva proeza del hombre de La Florida, y de paso agregaban leña al fuego y comentaban el fin de la racha del hawaiano Andy Irons. La cosa no quedaría ahí.

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Chico o XXL, Slater va igual. Foto: Timo.

OCHO, UN NÚMERO PASAJERO

Empujado por el nuevo record, el 2006 comenzó con todas las miradas puestas en Slater y su duro rival de turno. Al final del tour los dos tenían dos triunfos, pero la regularidad en competencia de Slater marcó la diferencia.

Con ocho títulos mundiales la carrera de Kelly Slater se parece a un guión cinematográfico, y no es para menos. Este hombre nacido en un lugar de olas mediocres, batió todos los récords imaginables por cualquier terrícola y pasarán varios años para que alguien se acerque a su marca.

NUEVE POR UN RATO

El 2008 fue uno de los años más brillantes en la carrera del autor de las Crónicas Marcianas, ganó siete de las diez fechas del tour y se dio el gusto de dejar a la llamada nueva generación en lista de espera. Con 36 años demostró un surfing más efectivo y espectacular que en la década pasada, y para abrir la puerta a lo que se vendría se dio el gusto de ganar su quinto Pipe Master con un experimental 5’11’’ al que bautizó “Deep Six”.

2009 EL AÑO DE LA EXPERIMENTACIÓN

Después de incendiar las páginas de las revistas especializadas, Kelly volvió a ser noticia por su rol como shaper, bajo la tutela de su “padre adoptivo” Al Merrick metió manos en el foam y se mandó con sus tablas no convencionales para la competencia de elite.

La cosa tomó repercusión internacional cuando perdió en la Gold Coast en tercera ronda con Julian Wilson, la prensa no tardó en afirmar que la derrota estaba sobre ese híbrido 5’4’’ que usó para la primera competencia del calendario.

“Cuando gané en el Pipe fui un genio, ahora soy un tonto. Creo que el amor y el odio están estrechamente entrelazados”, así resumió Slater todas las teorías que se tejieron en torno a sus pequeñas tablas en la sección “Hot Seat” de la edición de junio de 2009 de Surfer Magazine.

Más allá de cualquier teoría, lo destacable es la cruzada de Slater por seguir innovando en el mundo del surfing. En lugar de asegurar el décimo título, el tipo tiró la piedra un poco más lejos y en lugar de surfear sólo para los videos con tablas raras, lo hizo en competencia y terminó el año en el sexto escalón del ranking, dato no menor ya que esa había sido su peor marca en 1993 después de su primer título. Desde 1994 hasta el 2008 alternó el primer puesto con dos terceros y un segundo lugar en su impecable cosecha a lo largo de catorce temporadas en la elite del surfing mundial.

2010: MAGIA Y PÉRDIDA

Uno de los años más significativos en la historia del surf competitivo fue el 2010, un año de magia y pérdida… Días antes de la obtención del décimo título de Kelly en Puerto Rico, Andy Irons se despedía del mundo en una solitaria habitación de un hotel en Dallas (USA) y con él se iban las ilusiones de una nueva década con Slater – Irons repartiéndose títulos.

2011: ¿UN NUEVO COMIENZO?

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2011, un nuevo comienzo. Foto: Kirstin.

El onceavo título de Slater es una realidad, una parte del mundo se pregunta si esto puede ser real mientras que la otra alimenta el comentómetro con descalificaciones para “The King” ante la irrupción de la nueva generación liderada por Medina y Wright, quienes al parecer son mucho mejores que el propio Slater.

Más allá de cualquier comentario, los hechos están a la vista, los once títulos reposan en la vitrina del surfer de La Florida, también es cierto que el paso de los años hace mella en cada uno de nosotros… Sin embargo Robert Kelly Slater le abrió las puertas a una nueva discusión, esa que dice que al parecer la edad no es la que dice el documento o el pasaporte, según Slater la edad la determina el surfing que uno puede esgrimir sobre su tabla.

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