Foto: Leandro Barsocchini
Texto: Sebastián Chacón

Para quienes hemos hecho de esto algo imprescindible, hoy recordamos a todos aquellos que nos precedieron y, en silencio, fueron sentando las bases de un movimiento que hoy sigue en expansión.
Desde los ancestrales cultores del he‘e nalu hasta quienes hoy se toman un momento para una selfie con sus fans, el surf nos ha mostrado un camino con más incógnitas que certezas. Quizás ahí resida el misterio que nos lleva siempre de regreso al mar.
El primer relato de surf escrito por un europeo pertenece a James King, integrante de la expedición de James Cook. Al ver a los nativos deslizándose sobre las olas escribió: “No pude evitar concluir que este hombre sintió un placer supremo mientras era impulsado tan rápido y tan suavemente por el mar”.
Más de dos siglos después, la reflexión de King sigue tan vigente como entonces. Las caras de un puñado de amigos después de surfear una buena ola no hacen más que reforzar la teoría de aquel primer cronista del surf.
Por el arte, la cultura, el deporte, la escuela de vida y esa fuente inagotable de juventud que encontramos en cada sesión, gracias.
Feliz Día Internacional del Surf.











