ENTREVISTA SURFPRESS: AGUSTÍN CELESIA

HECHO EN CHAPADMALAL

Por Sebastián Chacón

Agustín vive en Chapamalal desde siempre, desde aquellos tiempos donde llegaban surfistas en busca dos premios asegurados; buenas olas y muy poca gente en el agua. Algo que se podía encontrar estirando los límites de Mar del Plata, mientras ese paseo disparaba ensoñaciones de un futuro tranquilo en ese puente imaginario entre La Feliz y la Ciudad de Los Niños.

Hoy la postal de Chapadmalal es muy distinta a la que supieron componer los primeros pobladores. El fagocitado boom de Chapadmalal que pregonan los medios masivos de desinformación, invita a todo tipo de inversores dispuestos a no quedarse afuera de la nueva gran cosa, siempre con las nobles intenciones de contribuir al progreso. Mientras muchos piden mayor infraestructura de luz, internet y todas esas cosas, el encanto del lugar sigue residiendo en ese espacio sin tiempo, donde la experiencia sigue siendo más importante que la viralización.

De todo eso y mucho más hablamos con Agustín, un tipo que tiñó su vida de surf, BJJ, familia y de un fuerte compromiso con la comunidad local de su Chapadmalal natal, un lugar que afortunadamente sigue escondiendo bastante más de lo que se muestra.

Presentado por

¿En qué momento el surf se convirtió en algo esencial?

A ver… El surf pasó de ser una manera de divertirme en la playa a ser parte esencial de mi vida, a partir del 5 de mayo de 1999, preciso momento en el que mi hermano mayor me regaló mi primer tabla por motivo de mi cumpleaños número 13.

¿Cómo fue crecer en Chapadmalal?

Crecer en Chapa, fue hermoso, la verdad es que estoy y estaré toda la vida agradecido con mis viejos que eligieron este lugar para formar y asentar la familia, allá cuando corría 1985 que compraron la casa en la que hoy se están criando mis hijas, este lugar es muy especial, siempre digo que si podemos hablar de Mar del Plata como la Califa de Sudamérica, me entenderían cuando digo que Chapa es el North Shore argentino.

¿Qué rasgo destacarías de la gente autóctona de ese lugar?

Nacer y criarse en Chapa sin duda le da un rasgo característico a la gente, o varios en realidad, en especial tenemos un gran apego por lo que reclamamos como nuestro, nuestras olas, nuestras playas, nuestras libertades. Pero no solo queda ahí, tenemos un gran sentido de la hospitalidad, tal es así que muchos la confunden con sumisión y se arrogan más derechos de los que realmente estamos dispuestos a ceder. Por eso no compren a Chapa como un paraíso hippie de antaño, la única certeza de ser bienvenido se las dará el respeto por la gente y por el lugar.

¿Cómo entraste en el BJJ y qué recordás de tu primera competencia?

En el BJJ entré por medio de Maxx Nelbone, Faixa preta hoy director de Renzo Gracie Mar Del Plata, que ya era mi amigo por fuera del arte marcial y lo busqué para que me ayude con mi preparación física cuando firmé contrato de free surf con una marca de afuera. Tres clases fueron de entrenamiento físico convencional y después termine comprando kimono y entrando en una de las mejores cosas que me pasaron en la vida. La primera competencia fue una locura, fue el MDQ Open en el Club Peñarol, yo en ese momento tenía 1 año de entrenar o menos, trabajaba de noche y llegué muerto al torneo, mi amigo y el que hoy es mi formador y persona por la cual nunca deje el BJJ, Leo Iron (Faixa Preta y dueño de Ancla BJJ Puerto) me hizo un café en su casa y prácticamente me empujó adentro del tatami. Quedé segundo, finalicé 2 luchas y perdí por una ventaja la final, cuando salí sin poder respirar Leo me dijo: “Esto recién arranca, mañana a las 14 se entrena”. De ese momento a hoy competí 22 veces, 18 medallas de oro, 3 de plata y 1 bronce.

En el aspecto filosófico… ¿Cuál es el punto de conexión más importante entre el surf y el BJJ?

Sin duda, la conexión la encuentro en no estar en mi zona de confort, en la necesidad constante de superar obstáculos y manejar situaciones de alto estrés, sin dejar de pensar, elegir y ejecutar la mejor solución.

Lograste reponerte a un cáncer de piel… ¿Qué cosas aprendiste en todo ese proceso de recuperación?

Si, hace 2 años aproximadamente me diagnosticaron un melanoma maligno en fase 2, (cancer de piel), aprendí que no hay que rendirse, que el miedo a la muerte se convierte en miedo a dejar sola a la familia, que llorar está bien y que en las malas el círculo se cierra muchísimo. Y que ser buena gente no te garantiza nada pero que te deja ir en paz llegado el caso.

Del folclore del surf… ¿Cuáles son las cosas que te siguen atrayendo?

Solo el surf, después siento que se desdibujó mucho, se perdieron muchos códigos y se están cruzando muchas líneas que en lo personal no se deberían cruzar. Esencialmente el respeto a tantos años de surfing y surfers de verdad que hicieron posible que hoy el deporte sea lo que es a nivel nacional, hoy veo más la fiebre por vender un producto que el hambre por correr una buena ola.

¿Qué impacto tuvo Coral, tu academia de BJJ, en la comunidad de Chapadmalal?

Bueno, Coral BJJ Studio, es literalmente una locura, que se transformó en un sueño y que hoy es real.

El año pasado falleció mi mamá y yo que me había construido la casa en un lote pegado a su casa, también quedé con la propiedad, la idea era reformarla y sacarle una renta, pero un día hablando con mi mujer, (faixa azul de BJJ) dijimos… ¿Y si convertimos la casa en una academia? Y así fue, tiré todas las paredes y transformé la casa donde me crié en un tatami de 45 mts2.

El impacto en la comunidad es positivo, no solo obtuve una respuesta positiva de la gente para meterse en el mundo del BJJ, sino que también derivó en un espacio para la preparación física de los representantes locales del surfing y el skate de competencia.

Hoy tenemos un  tatami y un espacio para fomentar y apuntalar no solo el deporte, sino que también brindamos herramientas necesarias para la defensa personal, el auto estima y la vida sana de todos los que se acercan a la academia. Así que más que feliz por esto pero lejos de estar conforme, la idea es seguir mejorando el lugar para hacer más y que Coral sea respetada y conocida por cosas buenas que trasciendan más allá de resultados deportivos.

¿Cuántas vidas crees que llevás vividas?

¡Qué linda pregunta! Por suerte ninguna. Estoy viviendo esta y pretendo continuar haciéndolo por mucho tiempo más.

¿Qué cosas cambiaron con la paternidad?

Me cambió mucho el sentido de la responsabilidad, ahora constantemente sé qué hay dos personas que están viendo cómo y por donde camino, también me siento más vulnerable en el sentido de que tengo parte mía expuesta a través de mis hijas y eso no es fácil de asimilar, pero en general me cambió la capacidad de amar. Después de ser papá aprendí a amar más.

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