UNA CUESTIÓN DE FE

Como un feligrés en busca de su lugar sagrado, Mateo Walter emprende cada año el camino a Puerto Escondido, donde con perseverancia, talento y convicción fue templando su carácter en el Mexican Pipe.

Oriundo del norte de Mar del Plata, hoy levanta en cada ola las banderas del big wave riding argentino.

Lo que sigue es un recorrido por sus rituales, sus miedos y las convicciones que lo llevan cada año a medirse con una de las olas más poderosas del planeta.

¿Cómo llegás al surf? ¿Cuándo y en qué zona de Mar del Plata?

Llegué al surf a través de mi viejo que me enseñó cuando tenía 9 años y a partir de ese momento nunca más lo dejé en mi vida. Comencé en mi querida playa Sun Rider, donde había unos tubazos antes de que pongan la escollera, en la zona norte de Mar del Plata casi Camet. Y tuve muchos referentes como Santiago Garamendy, mi viejo, Luiggi Pérez Orsi, Alejo Martínez, entre otros.

¿Cómo fue tu primera experiencia surfeando Puerto Escondido y qué recordás de ese momento?

Mi primera experiencia surfeando Puerto Escondido fue en el año 2018, recuerdo llegar el primer día con un swell de 12 pies sólidos y cuando vi esos tubazos supe que había llegado al lugar donde tenía que estar. Muchos wipeouts, nadadas hacia la arena, tablas rotas, pero el corazón lleno de felicidad.

¿Qué es lo que más te atrajo de ese lugar para convertirlo en tu casa?

Lo que más me atrajo de Puerto Escondido es su calidad de olas internacionales y realmente es el mejor beach break del mundo. Aguanta el tamaño que sea, de 4 pies a 30 y es una ola que carga muchísima agua, es como estar surfeando una ola de outer reef por la cantidad de agua que tiene, pero se pone un tubazo seco que si no haces las cosas bien, te podés lastimar y mucho y si te toca la buena te podes pegar el mejor tubo de tu vida.

Aparte de las olas increíbles que tiene, la calidad de su gente te hacen sentir como en casa, la comida y las diferentes actividades que se pueden realizar, en mi caso practico pesca submarina que me ayuda mucho para mantener mis pulmones con aire y mi cabeza tranquila, aparte de que como pescado fresco.

¿Qué rol juega el miedo en tu relación con el mar cuando las condiciones se ponen extremas?

El miedo en los dias gigantes siempre está, pero de ese miedo lo importante es identificarlo para sentirse más fuerte y más seguro, controlar los pensamientos negativos que a veces pueden aparecer y tratar de dejar la mente en blanco para poder hacer lo que tengo que hacer, que es agarrar la ola más grande que venga y buscar el tubo de mi vida, muchas veces son horas para agarrar una sola ola, por eso yo siempre trato de esperar la buena esos días.

¿Tenés alguna sesión en Puerto que haya marcado un antes y un después en tu carrera?

La session en Puerto que marcó un antes y un después en mi carrera fue en el 2018, cuando se hizo el campeonato en conmemoración a la leyenda Oscar Moncada, se suspendió el campeonato porque el mar estaba gigante y se hizo un expression session y nos fuimos todos los freesurfers al agua. Ese dia me agarré una ola enorme de izquierda que casi me clavo en el drop dos veces pero la hice, no llegué a meterme al tubo y me rompió toda la ola arriba, fue un momento de entregarse al mar con fe y recuerdo que en el revolcón solo podía sentir felicidad por el olón que me había tirado, después me cayeron como 4 más en la cabeza y casi no llegué a salir a respirar, pero saliendo de ese dia estaba seguro que me quería dedicar al surf de olas grandes por el resto de mi vida.

¿Cómo describirías la comunidad de surfistas de olas grandes en México y tu lugar dentro de ella?

La comunidad de surfers de Puerto Escondido es algo increíble, la buena onda de toda la gente, siempre están dispuestos a ayudar al otro cuando se necesita, siempre estamos atentos unos con otros, y fuera del agua se siente la buena vibra de todos en la playa, es muy importante sentirse apoyado adentro y afuera del agua, saber que no estás solo por si llega a ocurrir cualquier cosa. Siento que luego de tantos años de ir me he hecho grandes amigos, de la banda local que te aconsejan y muestran el camino, eso sí, siempre con respeto porque estamos de visitantes.

¿Qué tipo de tablas preferís usar en Puerto y qué detalles técnicos buscás para sentirte seguro?

Las tablas que busco usar en Puerto son tablas que principalmente tengan buena remada y doblen bien, los días grandes necesitas si o si una tabla con mucha carne sino no podes entrar en las olas, y los dias medianos podes cambiar un poco con relacion a usar tablas con no tanta carne si tenés una buena remada, y lográs entrar bien en la ola, se hace más fácil pompear dentro de los tubos. Pero usar buenas tablas es importantísimo, hace la gran diferencia de tu temporada ahí.

¿Qué sueños o metas tenés dentro del big wave surfing en los próximos años?

Mis metas en el big wave surfing son superarme a mí mismo día a día, viaje a viaje, tengo muchas ganas de surfear en Irlanda, hay muchísimo potencial. Tahiti, Portugal y volver a Hawaii para surfear Jaws gigante, y seguir con la competición en eventos internacionales para llevar mi surf y mi potencial al 100 por ciento.

Siento que recién ahora se está conociendo más el ámbito del big wave surfing en Argentina, antes era bien underground y eso es bueno para que las marcas puedan apoyar a los riders que arriesgan su vida en cada session como se lo merecen, porque más que un deporte para nosotros es un estilo de vida.

¿Qué sentís cuando volvés a surfear en Mar del Plata después de pasar tanto tiempo en Puerto?

Volver a Mardel es como un baldazo de agua fria,  llegás del calor y olas de 10 pies a surfear con traje y capucha, pero a pesar del frío volver a casa es hermoso, encontrarse con familia, amigos, contar historias y recargar energías para el próximo. Mardel tiene esa magia que no se puede explicar, cuando hay olas es como estar de viaje pero en tu casa, y eso es lo que lo hace tan especial para mí.

¿Cómo ves el futuro del surf argentino en el terreno de las olas grandes?

El futuro de los argentinos en olas grandes siento que cada vez viene con más motivación y ganas de seguir superandonos dia a dia, al no haber big waves en Argentina es lo que lo hace más interesante porque llegamos a swelles de 20 pies, cuando nos fuimos de acá con olas de medio metro. Ojalá pueda seguir creciendo este deporte y como te comentaba antes, que tenga el apoyo que se merece.

Si tuvieras que transmitirle un mensaje a un pibe marplatense que sueña con surfear Puerto Escondido, ¿qué le dirías?

Un mensaje para un pibe marplatense que quiera surfear Puerto Escondido sería: Todo lo que podés soñar lo podés lograr, solo hace falta mucha dedicación, compromiso, lo que sí, llegar con mucho respeto, no remarle la ola a nadie y no andar gritando en el agua. En como vos te manejes es como la gente te va a tratar… Pero con toda la fe siempre.

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