MARCELO MATOS: UN BOTIJA EN COSTA RICA

 

matosportFotos: Matos Films

Entrevista: Sebastián Chacón


El uruguayo Marcelo Matos después de planificar durante largo tiempo su desembarco en Costa Rica, hoy alterna disparos con horas de surfing. Autodidacta por convicción y surfista por necesidad, este uruguayo se gana la vida con su cámara fotográfica y vive la vida que siempre quiso, dentro del mar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

Damas y caballeros con Uds. Marcelo Matos.


“Cuando tenía 14 años con un amigo (Fabricio Sarlos) metimos una cámara normal en una bolsa plástica y la llenamos de cinta pato, así salió la primera y única foto de esa cámara. Fue en La Paloma hace muchos años, todavía tengo esa foto.


¿Cuál fue la foto que te llevó a pensar que podías dedicarte a la fotografía de surfing?


Una mía que sacó mi ex novia en José Ignacio, pensé que si el primer día quedaron así, en unos días más quedarían mejor.


¿Cuál fue tu primer equipo?


Una Canon A1 manual que me regaló el papá de mi ex novia, él es fotógrafo y nos pasó muchos tips y un lente 400 que era malísimo y me lo robaron en Costa Rica.


¿Qué equipo utilizas actualmente?


Tengo de todo, depende del caso. Para la diaria tengo cámaras Canon D30 con un 600 F4, después tengo un Housing con D20, y una D1 para cosas re pro. El problema es que sacamos más de 1000 fotos al día, eso te quema una cámara cada seis meses, así que hay que tener siempre cámaras de repuesto y estar comprando nuevas. También tenemos un lente 400 F4 para fotos desde botes o para fotografiar lecciones de surf.

 

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¿Estudiaste o sos autodidacta?


Mirá, yo hago muchas cosas, todas están relacionadas y nunca estudié. Desde los 13 trabajaba en radios como operador, y después como DJ en fiestas (hoy sigo ejerciendo), pasé música en casi todo Uruguay, Costa Rica, California y New York. También me metí con el video, editaba un programa de deportes extremos y hacía videos de casamientos y esas cosas que dejan plata. La fotografía fue lo último en lo que incursioné, y lo hice porque quería que mi novia me sacara fotos surfeando y así fue como aprendí.


¿Película o digital?


No te voy a mentir, al principio decía: No, no…lo clásico es mejor. Me pasó lo mismo con el vinilo, no quería cambiar a los CD’S, pero al final hay que rendirse a la tecnología. Lo malo es que ahora cualquier nene de papá se compra una cámara y está sacando fotos, y como no lo hacen para vivir, sino para llenarle el ojo al viejo, venden las fotos por unas monedas y al final todos nos jodemos.


¿Se vive bien de la fotografía de surfing?


Sí y no, depende como vivas. Costa Rica es caro y el costo de los equipos también, pero si sos constante en lo que haces la gente te conoce y saben que damos algo profesional. Además soy muy respetuoso, si voy a otro spot le saco a mis clientes, y no me meto con los de otros fotógrafos. Además tenemos dos Surf Shops con todo, así que somos una buena opción.


¿Trabajas para alguna marca?


Digamos que sí, Rata Gata, que es uno de los sponsors que tengo, nos paga por la producción de las fotos. Quiksilver ha usado fotos y videos nuestros. También Robert Wignut (protagonista de Endless Summer 2) nos contrata todos los años para hacerle un video a él y a sus amigos. Robert August también es cliente nuestro.


¿Qué experiencia tienes en fotografía acuática?


Además de la cámara que deseché cuando tenía 14 años, no mucha, aunque no lo crean no sé nadar. Me mando en lo que sea pero nunca aprendí a nadar bien. Siempre filmo en el agua y saco fotos, hago pruebas con equipos nuevos y saco conclusiones, pero la verdad que si estoy en el agua estoy surfeando.


¿Cuántos disparos son necesarios para convertirse en un buen fotógrafo?


Para mí uno, pero si le preguntas a uno de esos que pagó por un curso seguro te diga otra cosa, capaz que si lo sentís y no sacaste ninguna foto la primera te salga buenísima. Sacar fotos es cuestión de buen gusto, lo demás es sólo técnica, algo que adquieres con el tiempo. La idea es lo que realmente vale, muchas veces te piden una foto y el tipo no es fotógrafo, pero la idea es buenísima. Ahora con esas cámaras digitales baratas se abren las puertas para muchos nuevos fotógrafos.


¿Cuál fue tu mejor foto?


No sé, es difícil… cada foto refleja un momento, a veces la gente te recuerda por siempre por aquella foto que tomaste. Otras veces sacas terrible foto y te miran así como diciendo…Sí, está buena. Es ahí cuando te dan ganas de matarlos. Por eso no sé, en realidad creo que todas son las mejores y a la vez ninguna. Eso depende de lo que sintió el que la vio.

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