Después de un fogueo intenso en el viejo taller del Bosque —donde la resina, el frío y las primeras ideas se mezclaban como si fueran parte del mismo plan— Clover dio el salto hacia una postal que parecía inalcanzable: abrir un surf shop frente al mar.
Hoy, una década después de aquellos días en los que todo estaba por inventarse, Facu Ané se prepara para celebrar los 10 años de Clover Surf & Coffee Shop, un proyecto que creció con paciencia, surf y café, y que ya forma parte del relato vivo de nuestra cultura de costa.
Mientras la primavera apura los últimos pasos, charlamos con Facu sobre todo eso que pasó en la última década.

Diez años no son pocos. ¿Recordás cómo y cuándo nació Clover? ¿Qué te motivó a dar el paso y crear tu propia marca?
¡Ya 10 años del local, la verdad que toda una vida! Recuerdo como si fuera ayer el momento que en una cena en casa después de un viaje a Puerto, donde me cansé de romper tablas, dije, vamos a aprender de verdad a reparar y hacer tablas. La verdad que una cosa nutre a la otra por ello lo remarco, reparar te hace tener en tus manos tablas de todas las marcas y calidades mundial, en las reparaciones hay muchísimo aprendizaje.
La motivación a llevarlo a cabo fue de la mano de la elección de un futuro en un momento crucial de mi carrera como competidor, o una cosa o la otra, por más de que vayan de la mano, si querés tomarlo como trabajo hay que elegir donde apostar y rendir al 100%. En si todo se fue dando, la marca ya estaba creada bajo el concepto de modelo design de las tablas para las que corría, solo tuve que ponerle nombre a lo que hacía con tanta pasión en el fondo de casa, y de ahí nació el nombre en inglés de un logo ya existente.
En esos primeros años, ¿cuáles fueron los principales desafíos a la hora de posicionarte como shaper en un país donde el mundo de los shapers no es tan vasto?
Los principales desafíos de un Shaper nuevo son… LA CALIDAD, y eso solo se gana con horas hombre detrás del proceso. Porque podría decirse MANTENERSE en el juego también pero creo que la pasión que se despierta a partir de éste oficio logra que uno reme siempre para adelante. Por suerte el surf te enseña a nunca rendirte y el hacer tablas te llena de tal forma que te empuja a querer más y más. Tuve la suerte de que la crítica constructiva siempre estuvo en casa, mi hermano y mi papá encontraban cada detalle que yo sabía que estaba, y eso me impulsó a buscar una excelencia (que nunca se va a encontrar) y alimenta esas ganas de más. El resto viene solo.
Si mirás hacia atrás, ¿cómo dirías que evolucionó Clover en términos de diseño, materiales y filosofía?
Mirando a un pasado, siempre buscamos estar contemporáneos a la industria mundial, utilizando materiales de primera calidad para la industria del surf, como encontrar las mejores técnicas de trabajo para los materiales nacionales que por falta de consumo tal vez no tienen el desarrollo que podrían tener. Una vez que encontré la receta, mezclando los mejores materiales con las mejores técnicas de trabajo solo queda dar la mejor mano de obra posible para lograr el producto deseado. Siempre innovar fue parte de la filosofía y creo que hoy nos destaca, entre diseño y funcionalidad encontré un equilibrio que a mí y a quienes nos consumen nos marca, me siento identificado con cada tabla, con cada diseño (sobre todo si me dan vía libre).

En este tiempo, ¿hubo alguna tabla o modelo que marcó un antes y un después en la historia de Clover?
El modelo más relevante de la marca fue y será el DADDY SURFON, la tabla N°2 fue la primera de ese modelo, y hoy en día después de años de mejoras y variedad de medidas, es el modelo que nos representa. Muchas veces los clientes llegan al local y nos dicen, me recomendaron la Daddy Surfon. Hoy en día compite palo a palo con un nuevo modelo llamada MINION FIRE, el cual es un poco más revolucionario con la línea, es para aquellos que buscan romper el esquema de la tabla con volumen, un hermoso híbrido.
El vínculo con los surfistas siempre fue clave en tu trabajo. ¿Cómo influye el feedback de los riders en el desarrollo de nuevos modelos?
El feed back con un cliente o RIDER en este caso, es fundamental para lograr la tabla deseada, la tabla buscada. Nuestro trabajo se torna difícil en el momento que un pedido ingresa a la fábrica, generando así miles de posibilidades distintas entre lo que el cliente quiere y lo que yo entiendo de lo que me dice. Por ende, el trabajo se torna más fácil con una primera tabla base, a la cual con el FEEDBACK se puede ir ajustando en medidas y detalles así como materiales. Me encanta recibir mensajes de surfistas contentos con sus nuevas tablas, es creo yo de las mejores sensaciones de este trabajo… ese audio que te cuenta lo bueno de la session, lo bien que respondió la tabla en la que con tanta energía se trabajó.

¿Cómo ves la escena actual del shaping en Argentina? ¿Qué lugar ocupa Clover dentro de esa comunidad?
El Shape en Argentina está en auge como creo YO todo en sí, los deportes, los oficios… hay mucho, lo cual abarca buena y mala calidad… Eso suele delatar las horas de trabajo y sobre todo la dedicación impuesta en cada tabla, no en cada lote… si en cada tabla. La verdad que Clover hoy en día tiene un momento muy importante, porque en la fábrica me encuentro solo yo, cubriendo todas las etapas, desde el diseño, el PRESHAPE EN CNC, el backshape, la laminación, la lija y pintura, terminación y colocación de tornillos… por ende hoy diría que la calidad de nuestras tablas es la MÁXIMA posible, ya que no se me escapa nada por delegar, hay un control de calidad en cada etapa. Si bien nuestra producción no es MASIVA, tenemos muchas tablas en proceso diario el cual para la escena es solo un granito de arena, pero de buena calidad, sumando al deporte. En conclusión, el lugar que ocupamos es el de un taller de tablas que suma calidad a la escena, tanto sea en las reparaciones como en la producción de nuestras tablas.

¿Qué aprendizajes te dejó este recorrido como shaper y emprendedor?
Uno de los mayores aprendizajes, que realmente este año impactó en mi vida, fue el que no importa la historia que traigas en la espalda, sino el trabajo diario que hagas; este año volví a ser solo yo en la fábrica y conecté nuevamente con las raíces, eso es vital para mejorar. Todo se puede hacer, pero no todo a la vez, y cada cosa que se hace merece el 100% de conexión y dedicación para no solo hacerlo bien, sino que también disfrutarlo y que realmente trascienda en tu vida, porque de eso se trata, de disfrutar cada momento… Desde sacarle punta al lápiz, hasta ponerle los tornillos para entregar, todo es 100% disfrutable si estamos 100% conectados.
A diez años del comienzo, ¿qué sigue soñando Facu Ané para Clover Surfboards?
Dejamos que Clover nos sorprenda dia a dia, es una marca que inició con la fabricación de tablas y hoy en dia está abarcando cosas nunca pensadas, como el café de la mañana para muchos, la cerveza y el SUNSET en la bahía del faro para otros. Así que dejamos que el futuro nos sorprenda, con el mismo trabajo duro de siempre sumado a las personas que nos acompañan en este camino trabajando, así como la familia que hoy tenemos pilar fundamental, numerosa y llena de pequeños. El sueño no le llega ni a los talones a la realidad…

Si pudieras dejarle un mensaje al Facu que empezaba en 2015 con las primeras tablas en el taller, ¿qué le dirías?
Mi mensaje para el Facu del 2015 sería metele que son pasteles, pero cuidate la espalda… estoy operado de lumbares y realmente me lo podría haber ahorrado, si bien no es un límite en mi vida, si condiciona algunas cosas, pero también trajo mucho aprendizaje, la verdad, segui haciendo lo que hacés que viene perfecto y va a ser aún mejor. Realmente no podría decir TRABAJA MÁS DURO, porque eso siempre me caracterizó y es algo de lo que hoy estoy orgulloso, pero siempre fue por gusto así que nunca me costó… ¡¡¡SEGUÍ ASÍ!!!













